Precios de transferencia: de cara al nuevo entorno

Raúl Sicilia

Raúl Sicilia

Socio líder de Precios de Transferencia
Raúl Sicilia

Latest posts by Raúl Sicilia (see all)

Compartir:

Evaluar la carga tributaria a través de instrumentos de verificación que ayuden a llevar un control adecuado de las operaciones entre partes relacionadas, no es una tarea fácil, y México ha dado pasos importantes al respecto.

En 2012, partir de una propuesta realizada en México durante la Cumbre del G-20 en los Cabos, se instó a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a diseñar un plan de acción para evitar la erosión de las bases imponibles y traslado de beneficios (BEPS), que se hizo realidad tiempo después. Este proyecto establece 15 acciones, entre las cuales se encuentran: expandir la documentación e información que las empresas proporcionan sobre sus políticas de precios de transferencia, dando lugar a la aparición de nuevas obligaciones en cuanto a las declaraciones informativas que deben llenar las compañías.

En este contexto, el trabajo del gobierno mexicano, representado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), a la luz de las modificaciones a la Ley del Impuesto sobre la Renta 2014, y en conjunto con la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente, emitió las nuevas declaraciones informativas de partes relacionadas, Maestra, Local y País por País (CbCr) –que deben ser entregadas como fecha límite el 31 de diciembre de 2017–. Estas demuestran la participación activa de nuestro país en el análisis, desarrollo y adhesión a la iniciativa BEPS.

En este marco, las empresas que tengan operaciones con compañías afiliadas que obtengan ingresos superiores a 686 millones de pesos tendrán que presentar las declaraciones maestra y local, y los grupos multinacionales mexicanos que tengan ingresos consolidados mayores a 12 mil millones de pesos estarán obligados a presentar la declaración CbCr, lo que se alinea completamente a la acción 13 del plan BEPS.

Retos complejos para los contribuyentes

Si bien México ha mostrado un compromiso irrestricto a las acciones de la OCDE y el Proyecto BEPS, su cumplimiento representa retos complejos para los contribuyentes mexicanos: si bien la gran mayoría ya trabaja en obtener la información requerida, muchas empresas subsidiarias de grupos multinacionales tendrán que recurrir a sus casas matrices para allegarse dicha información. En este escenario, los retos incluyen la optimización tecnológica de procesos administrativos para recopilar esta información.

Las consecuencias del incumplimiento de las nuevas disposiciones son costosas. La implementación tecnológica como soporte ya no es una opción, sino una necesidad prioritaria, ya que las nuevas declaraciones informativas mostrarán a las diferentes autoridades fiscales el estatus actual de subsidiarias, carga tributaria y transacciones intercompañías. Esto representa un reto para renovarse o quedarse atrás y con la posibilidad de ser sancionado.

No toda la información financiera que se tiene registrada es necesariamente la correcta, por lo que otro reto es comprobar la calidad de los datos para evitar irregularidades que pudieran llamar la atención de las autoridades fiscales. Del mismo modo, debe haber un involucramiento de todas las áreas de la empresa, ya que la especificidad de la información es tal que el nivel de responsabilidad y compromiso para recopilarla, y el conocimiento de las consecuencias por no hacerlo correctamente (desde una multa, perder la licencia en el padrón de importadores o dejárseles fuera de licitaciones o contratos con el gobierno), deben permear en toda la compañía y no sólo recaer en el área de impuestos.

pwc-mx-blog-precios-transferencia-inscripcion

Prepararse para crear oportunidades

Las nuevas obligaciones establecidas por la autoridad fiscal han tomado desprevenidas a muchas empresas, sin embargo, se presenta la oportunidad de poner en marcha políticas y herramientas tecnológicas para alinear y hacer eficiente el proceso de llenado de las nuevas declaraciones informativas. El entorno fiscal internacional así lo exige, la transparencia implícita de la iniciativa BEPS facilita la colaboración entre autoridades fiscales en casos de auditorías o acciones fiscalizadoras de empresas subsidiarias nacionales o extranjeras.

Hoy, el esfuerzo requerido incluye diversas áreas de especialización para que las empresas mexicanas logren un reporteo adecuado de información sobre precios de transferencia. Se requiere la automatización de procesos, el aprovechamiento del análisis de datos para identificar riesgos, así como implementar acciones que potencialicen la cadena de valor de los grupos multinacionales con base en información de calidad y cumplir las nuevas obligaciones fiscales a nivel global.

Un recorrido por la evolución en precios de transferencia

Ante estos inaplazables y complejos retos, PwC México ha preparado un evento este 6 de diciembre de 2017, el cual llevará por tema “Un recorrido por el pasado y presente en materia de Precios de Transferencia y la visión del futuro”. En este, se compartirá la experiencia combinada de PwC México-Estados Unidos en la materia de cara al nuevo entorno fiscal internacional, las nuevas obligaciones y, principalmente, para ofrecer una visión más amplia de lo que implica precios de transferencia más allá de la documentación o una declaración, es decir, como un esfuerzo integral para hacer del tema parte del día a día de la corporación como un todo y no sólo un aislado requerimiento fiscal.

Agregar un comentario: