Multilateralismo, la puerta hacia un propósito común

Compartir:

Los grandes desafíos precisan de grandes soluciones. Hoy el mundo requiere de la colaboración, cooperación y decisión de la sociedad en general para construir una red que dé respuesta a los temas prioritarios para ofrecer progreso social en un entorno de globalización.

En este contexto, el 28 y 29 de mayo se dieron cita en Berlín, Alemania, líderes mundiales, científicos y hombres de negocios durante el Global Solutions Summit, un esfuerzo internacional que busca apoyar las acciones del Grupo de los 20 (G-20) en la resolución de los problemas más importantes del orbe.

Economías más inclusivas, con equilibrio social y una sociedad más informada son algunos de los objetivos para lograr acortar la brecha entre ricos y pobres.

Multilateralismo, una herramienta de cooperación

En este sentido, se ha destacado el papel crucial que tiene el multilateralismo, al contrario de las propuestas proteccionistas, en la tarea de mejorar la cooperación en temas como: empleo, impuestos, equidad financiera, violencia, segregación, etc.

Otro de los puntos esenciales es la generación de prosperidad a través de una serie de políticas que mitiguen la crisis financiera, mayor cooperación dentro de la Unión Europea y su relación con Estados Unidos, inclusión en el crecimiento económico, participación ciudadana, votantes y la educación.

Todo esfuerzo quedaría marginado si no hay una estrategia que promueva las inversiones en diversos sectores como el de infraestructura y turismo, tecnología y digitalización en zonas rurales, así como el acceso financiero a ciudadanos que han estado apartados del sistema bancario.

Un propósito común

Estos objetivos se alinean perfectamente con el objetivo de PwC de crear un propósito común, corrigiendo y actualizando un modelo económico que ya no es efectivo, y que ha ampliado las disparidades globales tanto en riqueza como en oportunidades, por lo que hoy es el momento de rediseñarlo para tomar un mejor camino.

La exclusión de millones de personas en todo el mundo se contrapone con el desarrollo económico y el progreso social que han alcanzado algunas naciones e individuos. Asimismo, los daños al medio ambiente continúan jugando en contra, sin olvidar el continuo crecimiento de la población que demanda mayor suministro de alimento y energía para cubrir sus necesidades.

¿Cómo crear ese propósito común entre gobierno, empresarios, científicos y ciudadanos en general? Un rediseño de los principios económicos y de negocio es trascendental. Los aspectos financieros no lo son todo; una transformación requiere objetivos de carácter social que se reflejen en comunidades, ciudades y regiones, priorizando las necesidades humanas y no sólo enfocándose en índices macroeconómicos.

Los negocios no pueden abstraerse de este propósito. Alcanzar las metas financieras no es un fin en sí mismo. Al contrario, la creación de riqueza con un propósito y visión sociales es lo que contribuirá a reducir brechas y lograr un futuro sustentable. Una de las más importantes contribuciones que la iniciativa privada puede hacer es transformar ideas en productos y servicios que resuelvan problemas y satisfaga necesidades básicas y complejas.

Tecnología, fuerza laboral y cooperación

Por su parte, la tecnología debe verse no como una amenaza, sino como un disruptor que permitirá crear nuevas y distintas fuentes de trabajo, con innovadoras formas de hacer las cosas y aplicaciones diversas que resuelvan los problemas más complejos de la humanidad. FinTech es un ejemplo de ello.

Esto conlleva una renovada visión de la fuerza laboral y qué capacidades debe tener para cumplir las exigencias laborales presentes y futuras, por lo que se hace necesario una colaboración estrecha entre gobierno y negocios para generar nuevas habilidades, así como promover la adaptabilidad y la creatividad.

El progreso con propósito requiere una renovación integral, donde las necesidades y oportunidades tengan una dimensión social, aprovechando las ventajas de una perspectiva tecnológica y una digitalización que incluya a todas las esferas de la sociedad.

Algunas claves para alcanzar el desarrollo sostenido serán eludir el conflicto y fomentar el multilateralismo, es decir crear una red virtuosa de colaboración entre naciones, regiones y ciudades para buscar una nueva manera de lograr los objetivos políticos, económicos, financieros, sociales y de sustentabilidad climática.

Agregar un comentario: