El futuro laboral depende de nuestra adaptación al cambio

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Estamos viviendo tiempos de profundas transformaciones en la manera en la que trabajamos. La automatización, las máquinas reemplazando a los humanos en sus puestos de trabajo y la falta de talento especializado son retos a los que se está enfrentando el talento todos los días.

El entorno cada vez más evolucionado del mundo de los negocios requiere de una constante innovación y transformación. Es por eso que PwC realizó el “Workforce of the future. The competing forces shaping 2030”, el cual busca proveer a las empresas una visión más profunda de lo que traerá el futuro en cuanto a las fuerzas que van a modelar la forma como se trabaja, así como las herramientas para estar preparados ante estos cambios.

¿Cuáles son estas tendencias que impactarán a la fuerza laboral?

La automatización, la fuerza que están ganando los robots y la inteligencia artificial son avances tecnológicos que están cambiando la naturaleza de los trabajos y el número de puestos laborales disponibles para las personas.

La tecnología tiene el poder de mejorar nuestra calidad de vida al aumentar la productividad, por lo que no debe verse como una amenaza a la humanidad (sobre todo en el entorno laboral), siempre y cuando empecemos a tomar medidas desde ahora para acoger, aceptar y recibir los cambios que ésta conlleva e incluso, obtener provecho de ella.

Otro factor de cambio importante se refiere al envejecimiento de la población mundial, cuyos efectos se sentirán en mayor medida en Europa, Asia y Latinoamérica. Esto obliga a los negocios, instituciones sociales y económicas a pensar en un nuevo modelo que se adapte a la expectativa de vida más larga de las personas, así como los planes de carrera y los costos de las pensiones que se requerirán. Por otro lado, los trabajadores deben mantenerse a la vanguardia, actualizar sus habilidades constantemente y tener en mente que trabajarán más años de los que tenían previstos antes de su jubilación.

Por ejemplo, en 2015 en México 38.1% de los adultos mayores de 65 años se encontraban en la fuerza laboral, mientras que los porcentajes de países como Islandia y Corea son de 54.4% y 44.8%, respectivamente.

Otras tendencias importantes son la creciente urbanización (la cual convertirá a las urbes en un nuevo foco de creación de empleos), los cambios en el poder económico global, la migración (la cual puede producir desempleo y descontento social), así como los nuevos empleos que puedan surgir derivados del cambio climático, como vacantes en energías alternativas, nuevos procesos de ingeniería, diseño de productos, manejo de residuos y reutilización de productos, entre otros.

¿Cómo pueden las empresas preparase para esta avalancha de cambios?

La próxima década estará llena de sorpresas y transformaciones. Las compañías, así como sus departamentos de Recursos Humanos, deben poder afrontar y tomar el futuro en sus manos desde ahora.

Dejar de pensar de forma lineal y estar conscientes de todos los posibles escenarios es una buena manera de empezar. Se debe entender de manera clara cuáles son los diferentes retos de la fuerza laboral y sus implicaciones.

Una palabra clave para sobrevivir es la flexibilidad. Hoy en día existen alrededor de cuatro o cinco generaciones distintas trabajando en el mismo entorno. Esta interacción de intereses, preferencias y manera de ver la vida genera grandes cambios. Ante éstos, las empresas deben estar dispuestas a migrar y reconocer que las formas relacionadas al talento y la manera de trabajar ha cambiado, por lo que el cambio debe darse de manera natural.

Finalmente, las organizaciones deben centrarse más en sus trabajadores y en la parte humana. Entender las habilidades con las que cuenta la fuerza laboral, pero también estar conscientes de sus carencias y debilidades. Pensar más allá de lo establecido, fortalecer la innovación, la creatividad, la empatía y el liderazgo son claves para retener el talento, rediseñar el modelo tradicional de trabajo e incrementar los beneficios que una empresa puede ofrecer. Asimismo, es importante que las empresas en México entiendan que la globalización ya no es ajena a la fuerza laboral en nuestro país y que la capacidad de reacción y de adaptación son vitales en estos tiempos de cambios.

Si algo es seguro en estos momentos es que la incertidumbre es algo con lo que se debe de lidiar día con día. Las compañías que mejor entiendan el futuro y se sumen a las transformaciones que vienen con él, serán las que más alto se posicionen dentro de unos años.

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